Muchas risas, mucho cachondeo, y mucho reirse de la desgracia ajena. Y también ha habido, en el dia de hoy, mucha gente que ha buscado excusas, y las ha encontrado para su propio regocijo.

Somos vanidosos por naturaleza. Competitivos, crueles, revanchistas y con muy mala uva. Nos olvidamos de la bondad y el saber estar en cuanto nos tomamos dos cervezas. Y, por encima de todo, no somos capaces de asumir. Dejen de buscarle tres pies al gato, o de tocar las pelotas ajenas.

Asuman, señores, asuman. Bien la victoria, bien la derrota. Pero asuman.

(Y a ver si hay suerte y alguno va y dimite, aunque no va a caer esa breva.)